Tus clientes piden y pagan desde la mesa. Tú solo sirves.
Escanean el QR, eligen, pagan con Apple Pay y la comanda entra sola en tu cocina. Sin app que instalar, sin cola en la barra, sin cobrar mesa por mesa.
De 11:00 a 13:30 no das más de sí
No es que falte gente: es que la mitad del trabajo de tu equipo no es cocinar ni servir.
Cinco personas esperando para pedir en barra mientras hay mesas libres. Las que ven la cola desde fuera no entran.
Han terminado hace diez minutos pero siguen sentados esperando la cuenta y el datáfono. Diez minutos por mesa, toda la mañana.
"Era sin lactosa", "esta tostada no es la mía". Cada error es un plato tirado, una disculpa y una mesa más lenta.
Tres pasos y ya está pagado
El cliente no descarga nada: se abre en el navegador que ya tiene.
Se abre la carta directamente, con la mesa ya identificada. Cero pasos intermedios.
Sin registro, sin instalar nada. Paga al confirmar, así que no hay cuentas abiertas ni impagos.
Tú eliges el estilo de servicio. La comanda entra sola en la tablet de cocina, ya cobrada.
Todo lo que necesitas, nada que aprender
Cambia un precio, sube una foto o marca un plato agotado desde el móvil. Se ve al instante, sin reimprimir nada.
Apple Pay, Google Pay o tarjeta, en dos toques. Sin app, sin registro y sin que nadie espere el datáfono.
Las comandas aparecen solas en la tablet con su cronómetro. Nadie canta pedidos ni pierde tickets.
Ventas del día, ticket medio, propinas y qué se vende más. Sabes a media mañana cómo va el servicio.
Tipo de leche, tamaño, doble shot, extras. Cada suplemento suma solo, así que dejas de perder los 30 céntimos de la avena.
Olvídate de numerar las mesas
Un único QR para todo el local. Cada pedido recibe el nombre de un famoso — Cristiano Ronaldo, Bob Marley, Marie Curie — y lo cantas en la barra. Sin números de mesa, sin adhesivos por todas partes y con clientes que se ríen cuando les toca.
Atento: te llamaremos por tu nombre en la barra.
No somos una app de delivery
Cuota plana al mes, y punto. Lo que cobras a tus clientes es tuyo — solo pasa por tu cuenta de Stripe.
Es una web. Se abre al escanear y funciona en cualquier móvil, también en el de tu clienta de 70 años.
Subimos tu carta contigo, imprimes los QR y a la mañana siguiente funciona. No cambia tu forma de trabajar: la reduce.
Entra ahora y no pagas nada
Todo el producto, sin límite de pedidos y con soporte directo. Sin tarjeta y sin compromiso.
Un precio fijo al mes por local, sin porcentaje sobre lo que vendes. Estamos cerrando la cifra con los locales del piloto.
Los locales del piloto entran con el precio de lanzamiento.
Cuéntanos cuántos y te preparamos una propuesta con carta compartida y ventas agregadas.
HablemosPagos procesados por Stripe. No guardamos datos de tarjeta.
Cumplimiento RGPD, datos alojados en la UE.
Sin apps que instalar, ni tú ni tus clientes.
Pruébalo en tu café esta semana
Estamos entrando en unos pocos locales de Madrid para afinar el producto con gente que sirve brunch de verdad. Si te encaja, escríbenos y lo montamos contigo.
Te escribimos a en menos de 24 h laborables para ver si encaja en esta ronda del piloto.
Si tienes prisa, escríbenos por WhatsApp y lo vemos hoy.